El Torcal de Antequera: Una Ciudad Mágica de Piedra

Málaga Por Redacción
Formaciones k�rsticas bajo el cielo azul en El Torcal de Antequera, M�laga

Un Laberinto de Caliza que el Viento Lleva Tallando Desde el Jurásico

Hay lugares que parecen de otro mundo. El Torcal de Antequera es uno de ellos. Declarado Paraje Natural, está en el término municipal de Antequera, en la provincia de Málaga, y es una de las mejores muestras del paisaje kárstico de toda Europa.

Málaga nunca deja de sorprender: pinsapares, playas de postal, y luego esto, un laberinto de piedra que desafía la lógica. Si quieres descubrir más de la provincia, consulta nuestra guía completa de Málaga.

Un paisaje modelado desde el Jurásico

Con una extensión de unos veinte kilómetros cuadrados, los agentes erosivos —agua y viento, sobre todo— han ido modelando las rocas calizas desde el Jurásico, formando todo tipo de figuras caprichosas. El nombre «Torcal» viene precisamente de las formaciones características que reciben el nombre de torcas o dolinas.

Tras pasar por el Centro de Interpretación —gratuito y bien montado— te adentras en un paisaje que hace volar la cabeza. Pasear entre estas inmensas piedras produce una sensación mágica: parece que estás dentro de una ciudad laberíntica de piedra, reconociendo entre sus torres figuras que el tiempo ha tallado.

El Tornillo es la más reconocida, el símbolo del paraje. Pero también están el Sombrerillo, la Jarra, el Cáliz, la Aguja, la Esfinge y todas las que vayan descubriendo los visitantes. Cada uno ve algo distinto.

Flora, fauna y un cielo de aves rapaces

Fue declarado Paraje Natural en 1989 por la importancia de sus valores naturales. Aunque el suelo no sea el más propicio para la vida, destacan varias formas vegetales típicas. Un ejemplo son los «árboles de piedra», árboles que crecen caprichosamente entre las grietas de las rocas. También hay especies endémicas como una gran variedad de orquídeas silvestres.

Las aves son las grandes protagonistas. El Torcal está declarado ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), y con razón. Sobrevolando sus rocas se pueden avistar halcones peregrinos, cernícalos, gavilanes, distintos tipos de águilas, búhos reales y buitres leonados. Y con un poco de suerte, entre las rocas aparece algún mamífero como la cabra montés, que convierte la visita en algo aún más especial.

Dos rutas para perderse entre las piedras

Hay dos itinerarios señalizados. Ambos parten del Centro de Interpretación, comparten los primeros metros y finalizan en el mismo lugar.

La Ruta Verde recorre el Torcal Alto a lo largo de 1.410 metros. Se hace en una hora aproximadamente, sin prisas.

La Ruta Amarilla recorre unos 3.000 metros. Es más larga, pero no presenta mayores dificultades ni esfuerzos adicionales.

Las dos permiten observar las principales formaciones rocosas, la riqueza vegetal y varios ejemplares de aves. También llevan hasta puntos desde donde se admira el mar rocoso y la sierra antequerana en toda su extensión.

Hubo un tercer itinerario, pero está temporalmente cerrado para regeneración, aunque puede visitarse con fines científicos.

Cómo llegar

El Torcal está situado en el centro de la provincia de Málaga, a unos doce kilómetros al sur de Antequera. Se puede llegar desde Antequera por la comarcal 3310 en dirección a Villanueva de la Concepción. Desde Málaga capital (unos 42 kilómetros), por la autovía N-331, tomando el desvío a la altura de Casabermeja hacia Villanueva de la Concepción y, a los seis kilómetros, la desviación al Torcal.

Si te gusta la naturaleza, no te pierdas tampoco el Parque Nacional de Doñana o las playas del Cabo de Gata.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar el Torcal?

Con la Ruta Verde y el Centro de Interpretación, dos horas son suficientes. Si haces la Ruta Amarilla o eres de pararte mucho a hacer fotos, calcula entre tres y cuatro horas.

¿Es apto para niños o personas mayores?

La Ruta Verde no tiene desniveles significativos y es apta para casi todo el mundo. La Amarilla es más larga pero tampoco tiene dificultades técnicas. Eso sí, lleva calzado adecuado: las piedras pueden estar resbaladizas.

¿Cuál es la mejor época para visitarlo?

Primavera y otoño. En verano hace calor y hay poca sombra. En invierno puede nevar y las rocas se congelan, lo que también es espectacular, pero hay que ir más preparado.